WASHINGTON, Estados Unidos.- El autoproclamado cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, Jalid Sheij Mohammed, y otros cuatro sospechosos podrían enfrentar la pena de muerte.

El caso fue enviado a una "comisión militar de pena capital, lo cual quiere decir que, de ser hallados culpables, los cinco acusados podrían ser condenados a muerte", explicó el Departamento de Defensa en un comunicado.

Mohamed era un líder clave de Al Qaeda cuando fue capturado en Pakistán en 2003 y trasladado a Estados Unidos. Los otros cuatro acusados son su sobrino Ali Abdul Aziz Ali, así como Walid Muhammad Salih Mubarak Bin 'Attash, Ramzi Binalshibh y Mustafa Ahmed Adam al Hawsawi.

Los cinco afrontan, entre otros, cargos por terrorismo, conspiración, asesinato, ataque a civiles, ataque a objetivos civiles, lesiones corporales intencionales, destrucción de propiedad y secuestro de aeronave. Las acusaciones se conocen desde mayo del año pasado, cuando fueron presentados los nuevos cargos.

Habían sido acusados durante la administración del entonces presidente George W. Bush, pero los cargos fueron retirados cuando Barack Obama llegó a la Casa Blanca, en 2009.

La administración Obama pretendía transferir el caso a una corte civil como parte de su esfuerzo por cerrar Guantánamo, pero tuvo que echar marcha atrás al toparse con una fuerte oposición en el Congreso, de ahí que tuvieran que reformular las acusaciones en 2011.

Críticas
El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, dijo que la decisión de los legisladores, de bloquear los fondos para enjuiciar a los sospechosos en un tribunal de Nueva York había atado las manos del Gobierno y lo obligó a trasladar el caso a un juicio militar.

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) condenó la decisión de continuar con un juicio militar. "El Gobierno de Obama está cometiendo un terrible error al procesar los juicios de terrorismo más importantes de nuestro tiempo en un sistema de justicia de segundo nivel", dijo en un comunicado el director ejecutivo de la ACLU, Anthony Romero.

"Sea cual sea el veredicto que salga de las comisiones militares de Guantánamo estará contaminado por un proceso injusto", agregó.

El anuncio acerca a los cinco sospechosos un paso más al juicio, en el que según se indicó serán procesados de forma conjunta y no individual. La primera audiencia, para la lectura formal de los cargos, tendrá lugar en un plazo máximo de 30 días, a partir de hoy. Hasta entonces, se debe haber elegido al juez militar que estará encargado del caso.

De todos modos, se espera que el juicio en sí tarde aún en comenzar. Según el diario "The Washington Post", se deberán volver a litigar todas las cuestiones que habían surgido previo al anterior juicio, incluidas las peticiones de auto-representarse que habían hecho los acusados, así como una demanda por dudas sobre el estado mental de Binalshibh y Hawsawi.

Los ataques del 11 de septiembre de 2001 dejaron un saldo de aproximadamente 3.000 muertos. (DPA-Télam-Reuters)